La jornada ‘IA y ciberseguridad en salud’, celebrada junto a IAON y con la colaboración de 4Elitech, ha reunido a cerca de 200 profesionales para abordar las aplicaciones reales de la IA, la privacidad, la ciberseguridad y los retos de su incorporación a la asistencia sanitaria
Zaragoza, 8 de septiembre de 2026. El Hospital San Juan de Dios de Zaragoza ha celebrado esta mañana en el Patio de la Infanta la jornada ‘IA y ciberseguridad en salud’, un encuentro que ha reunido a cerca de 200 asistentes, de forma presencial y online, para reflexionar sobre uno de los principales retos a los que se enfrenta actualmente el sistema sanitario: cómo aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial sin perder de vista la seguridad, la responsabilidad y, sobre todo, a la persona que hay detrás de cada dato y cada decisión asistencial.
La jornada ha contado con la participación de IAON, iniciativa impulsada por el Gobierno de Aragón, Microsoft, Ibercaja y Fundación Ibercaja para promover un uso ético, responsable y accesible de la inteligencia artificial, y con la colaboración de 4Elitech, especializada en ciberseguridad, inteligencia artificial y transformación digital.
Profesionales de la medicina, la tecnología, la protección de datos, la ciberseguridad y la innovación han compartido experiencias y casos reales sobre ámbitos como el uso de la IA en la práctica clínica, la predicción de riesgos, el seguimiento de pacientes, la protección del dato sanitario o la transformación de los procesos asistenciales.
La directora gerente del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, Berta Sáez, ha señalado durante la apertura que la inteligencia artificial “ya está aquí y ha venido para quedarse”, por lo que el debate debe avanzar desde las posibilidades puramente tecnológicas hacia las decisiones que deben tomar las organizaciones sanitarias sobre su utilización.
Para Sáez, “no se trata de incorporar tecnología simplemente porque existe, sino porque contribuye a prestar una atención más segura, más personalizada, más eficiente y, lo que es más importante, más humana”.
La directora gerente ha defendido además una posición basada en la responsabilidad, alejada tanto de un entusiasmo acrítico como de un temor paralizante ante la tecnología. “La tecnología puede ayudarnos a ser más precisos, pero solo las personas podemos hacer que esa precisión se convierta en cuidado”, ha afirmado.
En este sentido, uno de los principales mensajes compartidos durante la jornada ha sido la capacidad de la inteligencia artificial para reducir determinadas cargas administrativas y devolver tiempo a los profesionales para escuchar, acompañar y atender a sus pacientes.
El Hospital San Juan de Dios de Zaragoza da así continuidad al camino iniciado hace dos años con una primera jornada dedicada a la inteligencia artificial bajo el lema ‘Reinventando el cuidado asistencial’. En esta segunda edición, el debate ha avanzado hacia cuestiones que ya forman parte del presente de las organizaciones sanitarias: cómo integrar estas soluciones, cómo gobernarlas y qué garantías deben acompañar su utilización.
Confianza, privacidad y ciberseguridad
Fernando de Santos, coordinador de IAON, ha explicado que el uso consciente de herramientas de inteligencia artificial generativa ha aumentado notablemente entre la ciudadanía, aunque este mayor conocimiento también está permitiendo comprender mejor sus limitaciones. Según los datos presentados del Observatorio IAON 2026, la confianza en dejar decisiones especialmente sensibles exclusivamente en manos de una IA disminuye a medida que aumenta su utilización.
La confianza ha sido también el eje de la intervención de Fernando Andreu, presidente de Aragón Privacidad, quien ha puesto el foco en el valor especialmente sensible de la información sanitaria y en la necesidad de conocer qué datos utiliza una herramienta, dónde son procesados, quién puede acceder a ellos y para qué finalidad.
Desde el ámbito de la ciberseguridad, Miguel Mur e Inés Aldea, de 4Elitech, han analizado cómo la IA está ampliando simultáneamente las capacidades de las organizaciones y las de los ciberdelincuentes. Durante su intervención han insistido en que un incidente de seguridad en un hospital no afecta únicamente a sistemas informáticos o datos, sino que puede comprometer la continuidad asistencial.
De automatizar tareas a transformar la medicina
El neurólogo Ignacio H. Medrano, fundador y director médico de Savana y fundador de Mendelian, ha abordado el potencial de la inteligencia artificial más allá de la automatización.
Medrano ha explicado cómo los modelos de aprendizaje automático pueden identificar patrones entre cantidades de información imposibles de analizar simultáneamente por una persona y ha destacado especialmente su capacidad para avanzar desde el diagnóstico hacia la predicción y estratificación individual del riesgo.
Esta evolución puede abrir la puerta a una medicina cada vez más personalizada y capaz de anticiparse a determinadas enfermedades o complicaciones. No obstante, ha insistido en que ningún modelo puede incorporarse a la práctica clínica únicamente por sus buenos resultados técnicos: necesita datos de calidad, validación científica y evidencia en condiciones reales de utilización.
Por su parte, Pedro Mújica, ingeniero superior en Ciencias de la Computación, CEO y fundador de EO Wecolab Network y divulgador especializado en inteligencia artificial y tecnohumanismo, ha planteado la necesidad de avanzar hacia una “simbiosis” entre las capacidades tecnológicas y humanas.
Mújica ha destacado cómo la IA puede asumir progresivamente tareas de preparación de consultas, organización de información o generación de borradores, permitiendo reducir la fricción administrativa y avanzar hacia un modelo de “menos pantalla y más paciente”.
Álvaro Grande, de Microsoft, ha trasladado esta transformación a la realidad de las organizaciones sanitarias y ha defendido que el verdadero cambio no consiste en incorporar inteligencia artificial dentro de los procesos existentes, sino en repensar esos procesos desde el principio.
Tecnología que acompaña también fuera del hospital
Blanca Lafuente, enfermera y especialista en soluciones tecnológicas aplicadas al ámbito sanitario, ha presentado aplicaciones reales de inteligencia artificial conversacional mediante LOLA, el asistente virtual desarrollado por Tucuvi.
A través de conversaciones telefónicas en lenguaje natural, la herramienta puede realizar seguimiento de pacientes, recoger determinados parámetros, identificar alertas previamente definidas por los equipos clínicos y trasladar esa información a los profesionales.
Este modelo permite automatizar determinadas tareas rutinarias sin automatizar la decisión clínica, facilitando que los equipos puedan concentrar su tiempo y atención en aquellos pacientes que realmente necesitan una intervención.
La jornada ha sido clausurada por el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz, quien ha defendido que la inteligencia artificial debe actuar como “un copiloto”, manteniendo siempre el criterio humano en la toma de decisiones, y ha subrayado que esta transformación debe abordarse con ambición, pero también con responsabilidad, preservando la seguridad de los pacientes y la confianza de los ciudadanos.
Con esta segunda edición de la jornada, el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza reafirma su compromiso con una innovación que permita proteger mejor, acompañar mejor y cuidar mejor, incorporando la tecnología allí donde aporte un valor real y manteniendo siempre la dignidad y las necesidades de las personas en el centro.