La Unidad de Geriatría del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza ofrece una atención especializada a personas mayores que atraviesan procesos de enfermedad aguda, fragilidad, cronicidad, convalecencia, pérdida de autonomía o deterioro funcional y cognitivo. Su modelo de atención parte de una idea central: no se trata solo de atender una patología, sino de comprender la situación global de cada persona y acompañarla de forma integral.
En este ámbito, cada paciente llega con una historia clínica, unas capacidades, unas necesidades asistenciales y un entorno familiar y social que deben tenerse en cuenta. Por eso, el abordaje geriátrico del hospital se apoya en la Valoración Geriátrica Integral, que permite analizar de forma conjunta la situación médica, funcional, mental, emocional, social y espiritual de la persona.
Este enfoque facilita la elaboración de planes de cuidado adaptados a cada caso, con el objetivo de prevenir complicaciones, favorecer la recuperación, mantener la máxima autonomía posible y mejorar la calidad de vida del paciente y de su familia.
La Unidad Geriátrica de Agudos atiende patologías agudas del paciente geriátrico derivadas directamente desde los servicios de Urgencias de los grandes hospitales zaragozanos. En estos casos, el equipo realiza una valoración clínica y funcional orientada a estabilizar el proceso agudo, controlar los síntomas, prevenir el deterioro asociado al ingreso y planificar la continuidad asistencial.
La atención al paciente crónico complejo es otra de las líneas fundamentales de la Unidad de Geriatría. Este servicio se presta en coordinación con los centros de salud de Torrero-La Paz, San José Sur y Venecia, ofreciendo distintas posibilidades asistenciales: ingreso en planta de hospitalización, consulta externa de Geriatría y atención en Hospital de Día Médico. El objetivo es acompañar a pacientes con pluripatología y elevada complejidad, mediante una atención multidisciplinar y coordinada con Atención Primaria.
Dentro de este programa, el Hospital de Día Médico permite atender a pacientes derivados por su médico de Atención Primaria cuando presentan una descompensación de su enfermedad de base, precisan tratamientos crónicos periódicos o necesitan una valoración hospitalaria. Este recurso ayuda a evitar ingresos hospitalarios cuando es posible y permite ofrecer una respuesta ágil, coordinada y adaptada a las necesidades de cada paciente.
La Unidad de Convalecencia y Media Estancia atiende a pacientes pluripatológicos que necesitan cuidados complejos para restablecer funciones, actividades o secuelas alteradas tras procesos médicos, quirúrgicos o traumatológicos. Está especialmente orientada a personas que se encuentran en fase de recuperación de un proceso agudo o que presentan una pérdida de autonomía potencialmente recuperable.
En esta unidad se trabaja también con pacientes con patología vasculocerebral y deterioro funcional previo, ofreciendo una terapia de recuperación funcional personalizada en la que participan los distintos miembros del equipo asistencial, en colaboración directa con familiares y voluntarios. El objetivo es acompañar tanto al paciente como a su entorno en la adaptación a la nueva situación clínica.
Asimismo, la Unidad de Geriatría atiende a personas con diagnóstico de demencia u otros trastornos mentales crónicos que pueden presentar alteraciones conductuales y que, por su situación, no pueden permanecer temporalmente en su medio habitual, familiar o institucional. En estos casos, se realiza ajuste de tratamiento, control de síntomas y acompañamiento especializado.
La Unidad de Ortogeriatría forma parte del programa de convalecencia y está orientada a la atención integral de las fracturas en personas mayores. Tras la intervención quirúrgica, se coordina el ingreso para iniciar de forma precoz la atención geriátrica y rehabilitadora, controlar posibles complicaciones postoperatorias, reagudizaciones de enfermedades crónicas o nuevas complicaciones como cuadros confusionales, neumonía, desnutrición o deshidratación. El objetivo es recuperar, en la medida de lo posible, la situación funcional previa a la fractura, garantizando también un adecuado control del dolor.
Las Consultas Externas de Geriatría permiten valorar de forma integral a pacientes con patologías propias de la edad avanzada, como demencias, polifarmacia, caídas o deterioro del estado general. Desde ellas se ofrece diagnóstico, tratamiento individualizado y seguimiento, favoreciendo una atención continuada y coordinada.
En todos estos recursos, el trabajo multidisciplinar es esencial. Médicos, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional, trabajo social, atención psicosocial, atención espiritual y otros profesionales intervienen de forma coordinada para responder a las necesidades de cada persona. La atención no se limita al ingreso o al tratamiento clínico, sino que incluye la recuperación funcional, la orientación a la familia, la planificación del alta y la continuidad de cuidados.
La humanización del cuidado se expresa en gestos concretos: escuchar, explicar, respetar los ritmos de cada paciente, acompañar la incertidumbre de las familias y cuidar los detalles que ayudan a que la persona se sienta segura. En Geriatría, cada avance cuenta: caminar con más estabilidad, recuperar fuerza, controlar mejor los síntomas, reducir el dolor, mejorar la orientación o volver al entorno habitual con más seguridad.
Desde esta mirada, la Unidad de Geriatría del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza se sitúa en el ámbito de la atención a la fragilidad, la cronicidad y la recuperación funcional en Aragón, con un modelo centrado en la persona y en su entorno.
Porque cuidar la fragilidad no es solo tratar una enfermedad. Es ayudar a cada persona a conservar o recuperar capacidades, acompañar a su familia y hacer que cada proceso asistencial se viva con la mayor seguridad, dignidad y calidad de vida posible.