La Unidad de Salud Bucodental del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza ofrece atención odontológica especializada a personas con discapacidad y a menores en situación de vulnerabilidad social o económica. Su objetivo es garantizar una atención segura, accesible y adaptada a personas que, por sus necesidades clínicas, funcionales, sensoriales, comunicativas o sociales, pueden encontrar dificultades para recibir tratamiento en circuitos odontológicos convencionales.
La salud bucodental es una parte esencial de la salud general. Una correcta prevención, diagnóstico y tratamiento de las patologías orales contribuye al bienestar, la alimentación, la comunicación, la autoestima y la calidad de vida. En personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad, estas necesidades requieren con frecuencia una atención más personalizada, tiempos adaptados y un entorno clínico preparado.
La unidad trabaja desde un modelo hospitalario, integrado y socialmente comprometido, que combina atención en consulta, tratamientos preventivos y conservadores, seguimiento especializado y, cuando la situación lo requiere, intervenciones bajo anestesia general en quirófano. Esta posibilidad permite ofrecer respuesta a pacientes que no pueden recibir determinados tratamientos de forma ambulatoria por motivos clínicos, conductuales, sensoriales o de tolerancia al procedimiento.
El equipo de Salud Bucodental acompaña cada proceso con una atención cercana, segura y adaptada. Esto implica preparar cada visita, ajustar la comunicación, respetar los tiempos de cada persona y coordinar la atención con las familias, cuidadores y otros profesionales sanitarios cuando es necesario.
Uno de los programas destacados es el Programa de Atención Bucodental Infantojuvenil, PABIJ, dirigido a niños y niñas de 6 a 16 años con certificado de discapacidad igual o superior al 33 %, derivados desde el sistema público de salud. Este programa permite ofrecer atención bucodental ambulatoria y, cuando está indicado, tratamiento bajo anestesia general.
La unidad también cuenta con una ampliación de cartera de servicios de salud dirigida a pacientes de 0 a 5 años y mayores de 16 años con discapacidad reconocida igual o superior al 33 %, intelectual o física de miembros superiores. De este modo, se facilita la continuidad de la atención a personas que necesitan un abordaje especializado más allá de las edades cubiertas por otros programas.
Junto a esta actividad asistencial, el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza desarrolla el Programa Zagalines, un proyecto de Obra Social que ofrece atención bucodental bajo anestesia general a niños y niñas en situación de vulnerabilidad social o económica. Esta iniciativa refleja el compromiso del hospital con quienes encuentran mayores barreras para acceder a una atención sanitaria adecuada.
La coordinación con el entorno hospitalario es una de las fortalezas de la unidad. La posibilidad de trabajar con otros servicios, disponer de quirófano y contar con profesionales habituados a situaciones complejas permite ofrecer una atención más segura y resolutiva. En determinados casos, este modelo evita desplazamientos, reduce la demora en la resolución de problemas y facilita una atención más completa.
La actividad de la unidad confirma la necesidad de este tipo de recursos. En 2025 se registraron 1.336 consultas entre todos los programas, con una importante actividad vinculada al PABIJ y a otros pacientes con necesidades especiales. Además, se realizaron 47 procesos quirúrgicos, algunos de ellos vinculados a Obra Social a través del Programa Zagalines.
Más allá de los datos, la Unidad de Salud Bucodental representa una forma de entender la odontología desde la inclusión, la equidad y la adaptación a cada persona. No se trata solo de tratar dientes o encías, sino de hacer posible que quienes tienen más dificultades puedan acceder a una atención bucodental digna, segura y de calidad.
En el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, cuidar la salud oral también significa cuidar la inclusión, acompañar a las familias y ofrecer respuestas concretas a personas con discapacidad y a colectivos vulnerables.
Porque una atención bucodental verdaderamente accesible es aquella que se adapta a cada necesidad y no deja a nadie fuera.